sábado, 29 de octubre de 2011

DE MUERTOS Y SANTOS

Se nos acerca el día Todos los Santos. Vamos a darle a reflexiones y comentarios varios.

Cada vez es más fácil encontrarse por rincones varios, escenarios de desgracias irreparables, los recuerdos de amigos y familiares.
Por ejemplo, siempre que voy y vengo de mi trabajo me encuentro en una maldita curva el recuerdo de una fatídica tarde de este verano en el un muchachote dejó su vida en su moto.


Día sí y día no se te sigue encogiendo el ánimo y pensando en que esto se va al garete en un tris tras. En abre bien los ojos y prudencia... Y también me hace pensar en la familia que así se obliga a tener el recuerdo vivo delante de todo el mundo que pasa por allá; de no descansar en el recuerdo y en la herida abierta.

Y es que qué queréis que os diga... con el máximo respeto a los actuares y sentires de cada quien, estas manifestaciones públicas me desasosiegan. Por preferir, preferir, prefiero lo más común del camposanto.

No puedo decir que sean manifestaciones que se hayan puesto de moda en estos últimos tiempos (sí que se han multiplicado con los accidentes de tráfico). Sino vean estas fotos del mismísimo centro de mi ciudad. En plena Plaza Mayor hay un recuerdo de ya hace unos cuantitos años.




 
Al parecer fue fruto de una reyerta entre dos hombres y de una desgraciada intemediación de una mujer que recibió la puñalada que no iba destinada a ella. Y ahí sigue su recuerdo, ¡¡desde 1838!!


Otro temita recurrente de estos días: ¿Tú eres más de castañas o de calabazas?




Yo sin duda: ¡CASTAÑAS ASADAS! Ayer abrieron los puestos, tres días antes de lo que mandan los cánones. ¡Qué ganitas de ellas! aunque cierto es que apetecen mucho más con el frío que aún se nos resiste a llegar por estos lares.

Mis hijos no, mis hijos son más de calabazas ¡Qué pena! ¡qué tontos!. Aunque bien mirado no es cierto, los muy listos se apuntan a todo: a las castañas, a los buñuelos... y a la fiestas de jalogüin.

MMMmmmm! buñuelos... esperadme que voy!!





Lo que hay que reconocer es que quien sabe festejar bien, pero bien, bien la fiesta de Todos los Santos son los mexicanitos.
Este año de allá me viene la alegría de estos días.
Solecito, una locutora de radio mexicana (ahí tenéis su blog y de ahí el contacto a su programa de radio "TOMANDO CAFÉ" http://tomandocafeconsol.blogspot.com/  ) me ha regalado una CALAVERITA.
Las "calaveritas" son poemas que se regalan los mexicanos entre sí en estas fechas. Siempre con un "amigo" de invitado: la CATRINA (la muerte).


En Salamanca España estaba José
Escuchando tomando Café,
Mientras desayunaba,
Muy atento a lo que la Sole contaba
Risa y risa a el le daba.

Comentaba y comentaba pues varias cosas el dudaba
La catrina que se paseaba, lo miraba y coqueteaba
Y el… ni volteaba,
Ella sentidita con un solo beso se lo llevaba

Hoy José desayuna, pero eso si con compañía
Tomando Café escucha junto con la catrina
Y cualquier duda que le surja,
Ella se encargaría, de que José entendiera
Lo que la Sole decía.
 



Y para terminar, una de santos y otra de crisis.
Desde el domingo pasado tenemos la primera santa de Salamanca: SANTA BONI. O con pelín más de respeto Santa Bonifacia Rodríguez de Castro

Si a alguien le interesa, ya sabe... Mr. Google
Lo suyo es que ahora en Salamanca se pusiera de moda poner Bonifacias a las niñas, pero me da que estamos en otros tiempos y que no lo veremos.


... y para "festejar" los casi casi 5.000.000 de parados españolitos... rescato una foto de hace un par de años que sirve para ilustrar la crisis en estos días de fiesta


Feliz sábado, sabadete... se me comporten
Saturnino

sábado, 22 de octubre de 2011

ALIVIO

Bien es cierto, como dicen algunos, que no todo se ha acabado. Que no han dicho un adios definitivo. Que no han desaparecido.

Bien es cierto, que queda atrás muchísimo dolor, muchísimo daño irreparable, muchísimas heridas abiertas que no se cerrarán jamás al menos mientras viva esta generación o la siguiente.

Bien es cierto, que queda una grieta entre unos y otros que es imaginable poder cerrar.

Bien es cierto que queda un trabajo prácticamente imposible de realizar en una sociedad destrozada a hachazos en los cuerpos de los muertos, en los cuerpos de los heridos y en las mentes de todos.

Bien es cierto que hemos oído (y lo que nos queda por oír) que si unos vencieron, que si otros ganaron, que si unos claudicaron, que si otros cedieron, que si unos se vieron derrotados, que si otros se vendieron...

Bien es cierto que no pararemos de hablar del asunto por mucho tiempo.

Bien es cierto que aguantaremos henchidos de valor y prepotencia a sus cachorros y representantes Dios sabe por cuantos decenios.

Bien es cierto que todos estamos espectantes a ir conociendo el alcance de las palabras dichas, de los matices de los sustantivos y adjetivos, de las palabras no dichas, de las verdades escondidas en los verbos.

Bien es cierto que tanta mala noticia nos hace recibir las buenas con la respiración retenida, por si acaso, para que no nos veamos decepcionados poco más adelante

Bien es cierto que enrabieta el comprobar el vértigo de lo absurdo, el preguntarse y por qué no hace 5 años y por qué no hace 15 y por qué tuvo que suceder.

Bien es cierto que sabemos que tendremos que soportar la macrocefalia informativa de los nacionalismos. Nunca tan pocos ocuparon tanto titular de periódico.

Bien es cierto que aparecerán otras formas de presión, de estorsión, de violencia, de intimidación, de creación de ambiente irrespirable...

PERO QUÉ ALIVIO. Qué gran alivio. Qué infinito alivio ver y oir a los encapuchados de ETA anunciar "EL CESE DEFINITIVO DE LA LUCHA ARMADA"



Disfrutemos de este alivio en lo que nos dure. Que nos quiten lo 'bailao', 

Yo personalmente desde que tengo uso de razón siempre he conocido la existencia de ETA y tampoco tuve la sensación de que iba a vivir su fin. Ahora puede que si lo conozca, o al menos su disolución como grupo político a modo de lo que sucedió antaño (ya muy antaño) con los polimilis.

Feliz sábado, sabadete... se me comporten
Saturnino.

martes, 18 de octubre de 2011

CARLA RESUELVE EL CASO




Son las 8:00 de la mañana, Carla y Camacho se dirigen a Cotiza en el viejo Mitsubishi Lancer descolorido para no despertar sospechas. Comienzan la investigación preguntando a los vecinos sobre el domicilio de Francisco Pérez. Nadie quiere colaborar, sus miradas son de sospecha. Una viejita encorvada, se acerca a Carla y le dice:
-¿Para qué pregunta?
- Somos sus amigos, salíamos juntos todos los viernes por la noche. Nos reuníamos en la panadería dónde solía trabajar, pero tiene varias semanas que no va por allá.
- El vive ahí, en el bloque 1, apartamento 3-1. Dijo señalando uno de los edificios cercanos.
- Muchas gracias señora, que Dios se lo pague.
- Amén, pero mire, y usté no tiene por casualidá alguito pa’ comprame un pancito, una arepita…
Carla y Camacho se dirigieron con prisa al mencionado edificio de paredes sucias y desconchadas, estaba todo enrejado y no había manera de entrar. Esperaron un poco hasta que alguien que iba de salida les dejó pasar sin hacer preguntas. Subieron escaleras, recorrieron pasillos y encontraron el apartamento. Tocaron el timbre, luego la puerta, pero nadie respondió. Ya se marchaban cuando Carla se detuvo y agarró a Camacho por el antebrazo.
- ¿Qué te pasa Carlita?
- ¿Escuchas eso Camacho?
- ¿Escuchar qué?
- El agua Camacho, el agua del tanque de la poceta, se está llenando.
- Pero puede suceder que el tanque está malo y el agua se está botando.
- No, escucha, ya paró. Hay alguien adentro y el muy tonto usó el baño.
Tocaron la puerta de nuevo. Nada. Entonces decidieron abrirla al estilo de James Bond, con un tiro en la perilla. Registraron el apartamento y encontraron a Francisco Pérez debajo de la cama del cuarto principal. Camacho lo arrastró por los pies, pero no terminaba de sacarlo. Después de varios intentos se dio cuenta de que la cabeza no pasaba. Entonces Carla lo ayudó levantando un poco la cama.
Una vez afuera, algo aturdido, lo sentaron en una silla de plástico que se hallaba en el comedor y comenzó el interrogatorio:
- Mira chamo, te vinimos a buscar porque sabemos, de muy buena fuente que te robaste una caja de manteca “los Puerquitos”. Si nos dices donde está podemos ahorrarte unos días de cárcel, oíste.
- A pué, ¿qué vaina es esta? Yo no me robé ninguna caja de nada.
- ¿Y por qué te enconchaste?
- Bueno, les voy a contal la veldá. Esa caja si desapareció ¿ves?, pero no me la robé yo. Yo estaba esa talde en la panadería “El Cacho Caliente”, metiendo mano, y no precisamente en la masa. Una jeva de nombre Janet, que trabaja haciendo el aseo en la farmacia de al lado, me vino a visital, bueno chamo, tu sabes cómo es la cosa, ella siempre venía y hablábanos. Pero ese día ¿ves? no sé, se volvió como loca, y se quitó la camisa azul de su uniforme ¿ves? , tú me entiendes ¿no? ¡y qué “lolas” mi hermano! Tú sabes, yo no me aguanté y le di lo suyo, lo que ella quería. Cuando se fue, eran como la 1:30 de la talde, se me había pasado la hora de amasal los cachitos de hojaldre. Salí corriendo a buscal la caja de manteca, pero no la encontré por ninguna palte. Me asusté tanto, que me fui y no regresé más, no vaya a sel que el “Poltu” me la cobrara.
Le pidieron a Francisco Pérez que los acompañara. Estacionaron el carro frente a la panadería “el Cacho Caliente”. Esta vez Camacho se quedó en el carro custodiando al susodicho y Carla se bajó en busca de la tal Janet. Se metió en la farmacia, preguntó por ella en la caja; alguien le dijo que saliera, que preguntaban por ella. Al salir, Carla se le acercó, la tomó por el brazo y le dijo:
- Mira Janet, tu no me conoces, pero voy a decirte que estas en problemas. Tú y tu noviecito son los presuntos ladrones de la caja de manteca del portugués, me oíste, ¿sabes lo que eso significa?
- Que qué, ¿quien dijo?
- Mira mijita, no te hagas la pendeja, tu eres cómplice de ese robo ¿verdad? Le dijo Carla agarrándola fuertemente.
Janet se soltó y corrió hacia la calle a toda velocidad, y la Carla atrás, tú sabes, con todo el cliché de las películas de detectives. En la persecución tumbaron personas, volaron frutas, maletines, se escaparon los perritos que iban atados a las cuerdas de sus amos… hasta que la alcanzó. Janet parecía una fiera, le dio cachetadas a Carla, la agarró por los cabellos. Cuando Carla pudo zafarse, le aplicó una llave (aunque no de tuercas), y la tumbó contra el piso y se le sentó en el abdomen. Janet comenzó a llorar
- Bueno mijita, entiende, de esta no te salvas, habla. Dónde está la caja de manteca?
- La tiene “El Portu”
- ¿El Portu?, dijo Carla con asombro.
- Si mi amor, la tiene el mismito portugués de la panadería.
- Pero no puede ser, él mismo dijo que había sido Francisco, además, qué motivos pudo haber tenido “El Portu” para acusarlo.
- A pues, ahora si es verdá. Te digo que fue “El Portu”, me pidió que distrajera a Francisco mientras escondía la bendita caja de manteca en la panadería; no me imaginé que esto llegara hasta lo urtimo.

Carla dejó ir a la muchacha, tenía cara de tonta trasnochada, ahora si es verdad que no entendía nada. Regresó al carro, le comentó lo sucedido a Camacho, que con el cuento estaba que pegaba la quijada del pecho. Francisco, tenía los ojos llenos de furia, entonces declaró:
- Ese maldito, @##$%^&*, segurito que lo hizo pa' no tenel que pagalme el bono de navidad, porque ya sabe que este año no me iba a conformal con lo que la gente le mete al cochinito que coloca en el mostradol, cada año pasa más hambre, la gente es caleta…
Para celebrar el cierre del caso, Camacho invitó a Carla a comer chicharrón en el Junquito, acompañado con su respectiva botella de “Canelita”. Y Allí, acurrucados en medio del frío y de una naturaleza fragmentada; sentados sobre un muro de piedra, con sus bolsas de chicharrón en las manos, veían a los niños dar vueltas en círculos sobre caballos desganados, mientras conversaban.
- Camacho, qué loco ese Portu ¿verdad? Qué bueno que encontramos la caja de manteca escondida en la panadería, de otra manera, habría sido difícil creerle a esos dos tontos. Como mi jefe no quería quedarse sin sus cachitos de hojaldre, perdonó al Portu a cambio de que le pagara lo que le debía al panadero y lo restituyera en su trabajo. Pero, lo peor fue, que al Portu le salió muy cara la gracia, porque la tal Janet descubrió que está embarazada y le está exigiendo que cubra todos los gastos de maternidad, ¿qué tal?
- Mamita, ricura, eso ya pasó, vamos a vivir el momento, este chicharrón está muy bueno, hay que degustarlo. Cuidado con los pelos mi amor, no te los tragues, mira que te puedes ahogar.
- Ay Camacho tú siempre tan romántico y considerado, te ganaste una invitación a mi casa en Villa Escondida, para que me untes mi Vaporup antes de domir.
- ¿Vaporup mi reina?, nooo, lo mío es el mentol chino.

Y así dejamos a nuestra detective viviendo una tórrida aventura amorosa, no morosa.
FIN