martes, 30 de agosto de 2011

LAS AVENTURAS DE LA INVISIBLE CARLA VAN – VIEN


Hoy, cambiando un poco el tono, les regalo esta historieta desorbitada...


Conocimos a Carla detrás del mostrador de una prestigiosa panadería de esta caótica ciudad, con su encantadora sonrisa, ojos atentos, y  cara de cuervo. Su misión allí es develar la desaparición del especialista en cachitos de hojaldre. Aquellos panes eran los favoritos de su jefe, que no encuentra un sustituto que satisfaga su exquisito paladar.
A sus 32 años de edad ha logrado ser la agente encubierta más exitosa de la organización Multi-pinta.  Parte de ese éxito se atribuye a su cara inocente, su comportamiento infantil,  y su voz tenue; con los cuales logra diluir toda sospecha.
Osada hasta el límite de la desvergüenza, se deja seducir por los delincuentes más temidos, develando así sus planes ultra secretos. Carla Van- Vien nos aseguró que sus armas más poderosas son su rímel “ErShow unlimited” y su lápiz labial “NiYork Color” número 52; aunque de acuerdo con sus compañeros, ella ha resultado tener unas habilidades increíbles en kalate-dos, tae-corto-dos, pelea con machete y lanzamiento de chuzo con liguita.
Su madre, la señora Tomasa Broso de Van-Vien, nos comentó que cuando estaba embarazada, Carlita ocultaba su rostro entre sus pequeñas manos, para que no fuese captada por el ecosonograma. Así fue como su identidad comenzó a ser un misterio desde su más tierna etapa. Años más tarde, su padre Cornelio, le enseñó a jugar al escondite, para contar con minutos adicionales de ocio y dedicarse a descansar y a leer el periódico.
En su período escolar, ganó fama de ser la más chismosa de la escuela, pues siempre le contaba a las maestras de las malas acciones llevadas a cabo por sus compañeros, durante la ausencia o distracción de estas.  Así se hizo acreedora del odio de sus primeros enemigos, quienes en venganza, después de haber sido duramente castigados, escondían su cuaderno de tareas para verla llorar de desesperación.

CONTINUARA... 


Besos para todos, Martina.

lunes, 29 de agosto de 2011

A PUÑETAZOS POR LA CHATARRA

A raíz de la anterior entrada de Martina recorde una pequeña noticia que tuvo lugar a primeros de agosto, la mejor época para que allá desaparecido completamente de la memoria social.
Se trata de una MANIFESTACIÓN DE CHATARREROS. Ló nunca visto ni imaginado.
El detonante concreto es la nueva ley de reciclaje que vio su luz hace muy poco tiempo.



La razón de fondo es que todo el sector está muy muy enrarerizo. Y más de fondo aún el mal comienzo que tuvo todo esto del reciclaje en sus comienzos.

El reciclaje siempre, que yo recuerde, siempre ha existido, aunque no siempre tuvo este nombre.

Mucho antes de se hablaba de conciencia medioambiental ni historias de este tipo había un pequeño ejercito de cartoneros, por lo general hombres bastante viejetes, y chatarreros, por lo general gitanos (que junto a la venta ambulante era el sustento de la grandísima mayoría de los llamados por ellos mismos "gitanos buenos", los otros, los no tan buenos se han dedicado a negocios algo más turbios).
Aparte nos dedicabamos entre juego y juego varios chavalillos de barrio con lo que sacabamos algún dinerillo extra.

Junto a ellos siempre existieron algún desguace y chatarrero que hacía de mayorista.

Unos y otros hacían la despreciada labor de limpiar las calles de exceso de papel y chatarra y hacían con ello una magnífica labor medioambiental.

Cuando los ayuntamientos y otras administraciones se pusieron a organizar esto del reciclaje, además de pagar sus buenos fondos para ello, tuvieron un olvido un poco asquerosito: se olvidaron de los cartoneros y chatarreros. Ni un chatarrero fue colocado en los Puntos R o Puntos Limpios, que yo haya visto. Se le dio y pagó el negocio del reciclaje a las grandes empresas mayoristas.

Para los chatarreros y cartoneros del menudeo supuso el reducirle mucho el producto que antes encontraban con cierta facilidad en la calle.

Ahora las materias primas, por su escasez, están subiendo por las nubes sus precios. al parecer esto en poco llega a los del menudeo y sí mucho a los mayoristas.
Se han multiplicado los robos de cobre en distintas instalaciones (a pocos se ha pillado en ellos a los del menudeo de toda la vida). Lo cual ha caído como una losa en la fama de los chatarreros.

Ahora la ley, sencillamente dicta que toda chatarra que esté tirada por la calle es del Ayuntamiento: "toma ya" y ¿cuando la chatarra no valía una perra gorda? ¿y cuando los chatarreras y cartoneros limpiaban la ciudad en multitud de rincones-basureros?. Además les obliga a hacerse empresarios, pagar impuestos, etc, etc, etc (bastante difícil de imponer de golpe al colectivo).

En resumen, que la administración: olvido tras olvido de este pequeño colectivo.

Feliz sábado, sabadete... se me comporten
Saturnino

martes, 23 de agosto de 2011

CARACAS - BASURA - RECICLAJE


Después de haber participado por un tiempo en procesos de reciclaje de materiales de todo tipo en el condominio donde vivía en el Estado de Maryland, USA (famoso por sus políticas “verdes”), se me hacía extremadamente difícil desechar tanto material reciclable una vez que llegué a Caracas en el 2008. El problema de acumulación de basura en las calles, que trae como consecuencia inmediata y visible, la proliferación de plagas y malos olores, podría ser atenuado mediante la implementación de programas de reciclaje bien organizados e incrementando la frecuencia de la recolección de la misma. Estas circunstancias me llevaron a investigar un poco más de cerca las causas de dicho problema.
Al principio pensé, que se trataba de un problema de educación y falta de consciencia, por lo que sería fácil de solucionar mediante la implementación de talleres adecuados de motivación e incentivos a las comunidades. Sin embargo, en algunas zonas caraqueñas encontré evidencias de que la motivación existía pero, toda vez que se recolectaba el material a ser reciclado, la empresa no acudía a recogerlo. Entonces concluí que el problema era mucho más complejo.
De acuerdo con  un trabajo realizado por ADAN (Asociación para la Defensa del Ambiente), se encontró que en 1999  Venezuela producía en promedio 850g de basura per cápita al día, de los cuales, según la organización BIOMA, el 62% es de origen doméstico y sólo el 38%  es de origen industrial. El 80% de esta basura es dispuesta a cielo abierto y el resto en rellenos sanitarios controlados.
Mi conclusión es que este problema está muy relacionado con la estructura productiva del país. En primer lugar, debemos notar que la producción de basura es mayor en los consumidores que en los productores, lo cual es lógico considerando que el nivel de las importaciones de productos hacia el país se ha ido incrementado desde 8.277 millones de US$ en 1994 a 45.128 millones de US$ en el 2008. Si importamos bienes, también importamos los desechos. En segundo lugar debemos notar que la producción de bienes industrializados se ha estado modificando, desapareciendo la gran empresa, lo que me hace pensar que además de disminuir la basura que estos podrían generar, también disminuyen los agentes que pudiesen reutilizar parte de la basura reciclada por la comunidad en sus procesos productivos, que además reducirían sus costos de producción y la degradación ambiental generada de la demanda de insumos primarios. La aparición de pequeñas y medianas empresas (a veces exitosas, a veces no) no garantiza que opere este papel reutilizador a gran escala, en vista de que para hacerlo debe contar con maquinaria idónea para ello, lo que significa una inversión extra en capital fijo. Para que esto sea posible a nivel rudimentario hay que emplear mucha creatividad,  además se incrementan los costos organizacionales.
Tomando en cuenta estos elementos de carácter económico, puedo asegurar que si nuestro aparato productivo es incapaz de absorber este material reciclado en el corto y mediano plazo, ningún plan funcionará. Las comunidades, las empresas recolectoras de basura y las empresas productoras de bienes y servicios deben coordinarse para cerrar el ciclo, producción-consumo- desechos- reutilización de materiales, si no se quiere que todo el esfuerzo de reciclaje termine en un vertedero. Necesitamos modernizar nuestro aparato productivo mediante la invención o adquisición de tecnologías novedosas, eficientes en el consumo de energía y capaces de transformar material de reciclaje. También pudiésemos pensar en exportar nuestra basura para que sea reciclada en otros países. Por ejemplo, Francia está comprando a nivel internacional las botellas de vino vacías para su reutilización.
Que el 80% de la basura sea dispuesta a cielo abierto apoyaría los procesos de reciclaje si existiese una estructura para ello, más como no es así, la basura se acumula incesantemente. El gobierno venezolano tiene la iniciativa de sustituir los vertederos a cielo abierto por rellenos sanitarios, lo que, basado en este análisis luce como una alternativa de corto plazo, un paño caliente más para un problema complejo en un mundo globalizado.