sábado, 28 de abril de 2012

CIUDADES Y OTROS LUGARES QUE YA EXISTEN (PORQUE UNA VEZ SE IMAGINARON).

El título del libro del que habla Martina en la entrada anterior, "Ciudades que no existen", me ha incitado a dar un paseito turístico por lugares literarios.

Vamos de viaje por todo el mundo:

Primero en Londres, en el 221b de Baker Street. Es decir en la mismísma casa del más famoso de los famosos detectives.


Sin salir de Londres. Estamos en la estación de Kings Cross. En concreto en el andén 9.3/4. Desde donde se tomaba el tren para ir al colegio de magia más conocido del mundo.
 

Esta es Aracatana, al norte de Colombia. En un referendum decidieron no cambiar el nombre del pueblo. La propuesta era cambiarlo por el de Macondo, el pueblo de "Cien años de soledad". Y es que Aracatana es el pueblo natal de García Márquez.


En Maiendfeld (Suiza) se encuentra la mismísima casa de Heidi. Por cierto la foto es del blog de nuestra amiga Lusika (no es raro tiene fotos de todo el mundo entero).


En la madrileña calle Arenal, en el número 8, vivía el Ratoncito Pérez. Allá tiene su placa conmemorativa y su casa museo. Donde esté Pérez que se quite Michey.


Y en Rumanía, en plena Transilvania... ¿con el castillo de quién nos vamos a encontrar?


Sigamos con espacios abiertos: este es el bosque de Sherwood, donde las andanzas del ladrón justiciero de todos los tiempos.



 Y la isla "desierta" más ilustre de los náufragos. Se encuentra en Chile, frente a las costas de Valdivia.

 





 En Toledo, en Toboso, la casa de la segunda mujer más amada de la literatura mundial, Dulcinea...


Porque la primera está en Verona, la casa de Julieta, donde los enamorados pegan sus papelitos de amores eternos

 
 


 Y si seguimos con amores difíciles, me vengo a mi ciudad. Y en Salamanca encontramos el jardín de Calisto y Melibea, donde la Celestía preparaba sus tramas

 




 Y para terminar, también en Salamanca, el toro de piedra con la cabeza rota. Quien la rompió no fue otro que Lazarillo, el del Tormes, al que el ciego propinó un fuerte coscorrón para abrirle las luces de por vida.




 Feliz sábado, sabadete... se me comporten.
Saturnino.

¡Oye! me doy cuenta que acá todo el mundo hace su negociete turístico-literario menos los salmantinos. ¡A ver si espabilamos!




martes, 24 de abril de 2012

Una mirada ingenua hacia unas “Ciudades que no existen”




La semana pasada terminé de leer “Ciudades que no existen”, un libro escrito por Fedosy Santaella en el 2010. No suelo hacer comentarios públicos acerca de mis lecturas; sin embargo, con este libro la historia es distinta. Y a continuación les diré por qué. Consiste en una serie de relatos que tienen ese toque satírico que caracteriza los textos de éste escritor venezolano, su manejo equilibrado de la ironía es, a mis ojos, de buen gusto. Los temas siguen siendo urbanos, pero con aire de mar.  Este escritor nos lleva a recorrer nichos estrechos de Puerto Cabello y de Caracas, los cuales no son inmutables a los ojos del lector; con el pasar del tiempo han dejado de ser lo que una vez fueron, tanto en su fisionomía como en su idiosincrasia, bajo la mirada aguda de un individuo que ha madurado con los años. Al respecto, haré las siguientes citas: “Cuando las cosas que uno conoció comienzan a desaparecer, no queda más remedio que aceptar que te estás poniendo viejo”, “…Puerto Cabello es una isla interna habitada por un niño. Es decir, aquel lugar ya está ocupado, y las miserias y la soledad futuras o cotidianas necesitan espacios vacíos”. Este libro evocó en mí, retazos de la “Teoría de los espejos”, en donde de Guillermo Meneses (1953), expresa lo siguiente: “¿Qué son  al fin, los recuerdos?... Si se los toca ya no existen; sus reflejos sólo tienen valor en cuanto guardan la posición exacta del instante en el cual eran espejos de la realidad. Traerlos a la memoria es moverlos de su sitio, cambiarlos del campo de visión que frente a su momento tenían.” 

En estos cuentos la atmósfera es oscura, nebulosa, lejana y a la vez íntima, son narraciones realistas con toques de surrealismo y en algunos relatos hay presencia de elementos fantásticos. Esta mezcla embriagadora la podemos sentir a lo largo del libro, pero es muy palpable en El belizná del bosque, Seis dedos y un nahual, El olor del maizal, Los muñequitos de las llaves y La Piaf nos está mirando. Mientras lees, sientes que son anécdotas que te están contando con un par de cervezas en un bar cualquiera, con mucha camaradería y con un lenguaje coloquial.  Este es, además, un libro muy creativo (cosa que ha caracterizando a Fedosy Santaella desde el principio de su carrera literaria),  por eso puedes encontrar allí, entre sus páginas, un belizná que persigue a un hombre como si fuera su karma, una silla que viaja hacia muchos lugares y se involucra en muchas historias, viajes estos que realiza sin voluntad propia (claro, es una silla); un duende que esconde llaves y causa reveses en la vida de las personas, prostitutas vírgenes, una Edith Piaf que deja de ser canario para convertirse en un espectro diabólico… en fin, por momentos, este narrador manda al diablo la realidad y te lanza en benji, caes, lo disfrutas, pero siempre hay algo que te mantiene atado al contexto. Y no incorporo en la lista a Techo de Vinilo, porque es un personaje real, aunque cualquiera que no lo haya conocido podría pensar que forma parte de la fantasía del autor.

El relato “La Piaf nos está mirando”,  se destaca por su elevado erotismo.

 Hay algo de nostalgia en este libro, y espero no equivocarme cuando digo que, cualquier estudiante universitario, del presente o del pasado, puede identificarse con los cuentos allí contenidos. Yo me confieso víctima de ese portal (por momentos me vi caminando por esos pasillos ucevistas tan queridos, pero que ya no le pertenecen a mis zapatos). La lectura de “Ciudades que no existen”, es amena, ideal para el descanso, y nos recuerda que las ciudades no son solo calles, no solo casas, sino que también son hombres, la mirada de esos hombres y todas las emociones que nos hermanan. Oswaldo Trejo, escribió en  “La llave en las montañas, (1969)”  lo siguiente: “…a las orillas de los ríos están las casas donde viven los hombres. Los hombres que son también ciudades. Ciudades sin muros, ni torres, ni palacios, ni avenidas. Ciudades hechas de pasos, de gestos, de voces que a un tiempo dicen: trabajo, perdón, lejos, adiós. Palabras que se multiplican y golpean el tránsito de los sonidos, sin ordenanzas ni señales.” Voces como esas son las que nos conducen por las calles de Caracas y de Puerto Cabello, por la UCAB y la UCV, por apartamentos y situaciones controversiales, todo esto bajo la mirada reversa del autor.

 ¡Feliz semana del libro!

 Martina.

sábado, 21 de abril de 2012

EL LARGO VIAJE DE GARBANCITO

A mi padre no le gustaba el cocido. No es que no le gustara, más bien es que le salían los garbazos por las orejas. Según contaba el menú durante toda su infancia y juventud fue algo previsible: el lunes cocido, el martes cocido, el miércoles cocido, el jueves cocido, el viernes cocido, el sábado cocido y el domingo arroz con pollo.
El garbanzo fue uno de las primeras plantas que conocí. Cuando era pequeño no era raro que con los amigos caminara un poco hasta las afueras de la ciudad, donde las tierras estaban cultivadas de trigo, de cebado, de garbanzos y de lentejas.

Las cosas parecen haber cambiado algo desde esos años.

Para los que son de mi zona, cómo decirlo: si uno se imagina el plato más típico, más popular, más de consumo diario, uno piensa en el cocido castellano (garbanzos y todo lo que se te ocurra echarle de carne y verdura).

 Davillier, uno de esos viajeros románticos que visitaron España en el siglo XIX escribía: "Si pasáis a España, contad con que os servirán puchero trescientas sesenta y cinco veces, y si el año es bisiesto una vez más. "



Estos días he leído un informe promovido por Los Amigos de la Tierra y realizado por las universidades de Vigo y Sevilla: "Alimentos kilométricos". Y de paso me he tenido que estudiar algunos datos sobre los garbancitos y los españolitos.


Mi sorpresa ha sido al menos llamativa. Resulta que el garbanzo que echamos en el cocido ya no viene de las afueras de mi casa, donde de pequeño los veía en las tierras de cultivo, sino que para llegar a mi olla ha viajado de media 7330 km de distancia. ¡Joer, pobre garbancito, menuda fatiga!


En el 2007 España ha consumido 71.888 toneladas de garbanzos (nada que ver con lo que se consumía antaño), de las que 62.722 toneladas (87%) son importadas. ¿De Portugal? ¿de Francia? ¿de Marruecos?. Más bien de México (64% de las importaciones) y de EE.UU. (el 13% de las importaciones).

Y lo peor de todo es que no es una excepción.
En el 2007 se importaron 29.000.000 toneladas de alimentos. De media viajaron 5013 km. (la verdad es que viajaron mucho más, ya que no se tiene en cuenta los viajes dentro de cada país, ni las dobles importaciones).
Y parece que crece, ya que supone el 53% más de alimentos importados y además cada vez se hace desde más lejos.



Pensemos. Esto tan raro tiene que tener una explicación lógica:
1.- Hemos pasado un problema grave tipo guerra que haya provocado esta necesidad: NO
2.- Hemos aumentado la población en una cantidad similar: NO
3.- No tenemos medios de producción alimenticia sufiente: Parece que NO, los campos se están vaciando y abandonando.
4.- Hemos mejorado la alimentación: NO, cada vez comemos mucho peor y hemos dejado la tan afamada dieta Mediterránea.

¿Entonces? ¿La explicación? se me escapa en parte, pero la otra parte, la que sí sé es simplemente absurda: así se mejora el mercado y se multiplica la riqueza mundial y bla, bla, bla y todo ello deformando los precios que no representan en lo más mínimo el valor de cada cosa. ¿Cómo puede tener más precio un kg de garbanzos traídos desde 7000 km, incluso en avión, que un kg de garbanzos del vecino?: pues así es. El valor y el precio parece que ni coinciden ni se parece.

A estas alturas en las que todo es prácticamente inexplicable, creo que una de las pocas cosas revolucionarias que podemos hacer es simplificar hasta los razonamientos y hacer las cosas que tienen sentido común.
La revolución es contactar con los agricultores y ganaderos vecinos y comprar todo lo posible directamente. Y punto.

De lo contrario, en el camino este movimiento de productos arriba y abajo del planeta no hacen más que producir CO2 (las importaciones de alimentos en España suponen un 4,7 Millones de toneladas).

Ya no nos queda ni el cuento:
- ¡GARBANCITO! ¿dónde estás?
- ¡En la bodega del transatlántico!

Felíz sábado, sabadete... se me comporten
Saturnino.



Ahhhh el informe completo, por si lo queréis leer:  http://issuu.com/amigos_de_la_tierra_esp/docs/informe_alimentoskm

sábado, 14 de abril de 2012

martes, 10 de abril de 2012

Sexo en tiempos de guerra


Hola queridísimos lectores, quiero compartir con ustedes una de mis ocurrencias. Resulta que en estos días me encontraba ojeando una de mis revistas de Historia cuando me tropecé con una fotografía que llamó mi atención. Pertenecía a la Segunda Guerra Mundial en USA. En ella aparecían dos mujeres debajo de un avión (al parecer lo estaban ensamblando, pegando remaches, tornillos, que se yo), vestían blue jeans y sus rostros eran jóvenes y hermosos. Me detuve a detallarlas tratando de revelar algo más allá de lo obvio. Pensé en la vida de aquellas mujeres que compartían la nación con otro montón de mujeres solas que trabajaban en las fábricas, con niños circunstancialmente huérfanos, y con hombres que no pudieron partir a la guerra, ya sea por invalidez (momentánea o indefinida), por poseer algún problema mental, o algún otro defecto especificado por el régimen militar de la época. Es lo que sucede en toda guerra, en cualquier parte del mundo. Entonces me dije: ¡por Dios, la única opción que tenían estas mujeres de fornicar y procrear era con hombres defectuosos!  Mientras tanto, los hombres sanos, perfectos desde el punto de vista físico y mental, corrían el riesgo de morir en las trincheras, y fornicaban con prostitutas y mujeres de destino incierto (incierto por la situación de riesgo). Entonces para mí fue obvio pensar que durante las guerras, en general, aumenta el número de habitantes con problemas físicos y mentales de naturaleza hereditaria.  Esto no es más que una hipótesis que hago extensiva a todas las guerras. 


Traté de hallar estadísticas poblacionales de la época para comprobar mi hipótesis, alguna pista que apuntara hacia esa dirección, pero no tuve éxito. Encontré estadísticas americanas recientes en wikipedia, pero nada concerniente al tema. En su lugar hallé un artículo interesantísimo que afirmaba que USA fue el primer país en implementar políticas de esterilización poblacional (la cual inhabilita a la persona para tener descendencia), con el fin de evitar que se reprodujeran defectos, malformaciones y enfermedades mentales de carácter hereditario. De acuerdo con el artículo, las leyes tenían motivaciones eugenésicas (hereditarias), terapéuticas (defectos físicos) y punitivas (castigo a reos). Este tipo de política fue eliminada por razones éticas hace algunos años.
Pero lo que nos interesa realmente es que, “después de la Segunda Guerra Mundial, se llevó a cabo un número importante de esterilizaciones hasta entrados los años 60”. Esto no nos prueba nada con respecto al incremento de niños nacidos con defectos y enfermedades de carácter congénito, pero abre una ventana de incertidumbres.

Sin duda, las consecuencias negativas de una guerra son muchas y a veces inciertas, tanto para los países que la inician, como para aquellos que se ven involucrados de manera circunstancial. Las formas de lucha deben cambiar apoyadas en los derechos humanos universales, en las cláusulas democráticas. Se deben agotar las formas pacíficas de resolución de conflictos, en vista de que, en un escenario de guerra, se pierde algo más que vidas. Las guerras traen destrucción, muerte, estancamiento (porque toda producción es fundamentalmente para apoyar la guerra, los recursos de una nación son desviados de los objetivos se desarrollo hacia los bélicos). En periodos de paz y democracia verdadera, hay construcción, desarrollo... hay belleza. 


Sin embargo, hay situaciones en dónde es difícil mantener la paz, gracias a la intransigencia de algunos gobernantes en su afán de mantenerse en el poder, pero que rodeado de sociedades democráticas que evolucionan hacia la tolerancia, la comprensión y el respeto mutuo, es difícil que estos puedan cumplir con su propósito.


Por lo pronto aquí les dejo la página referida: http://es.wikipedia.org/wiki/Esterilizaci%C3%B3n_forzosa. Hoy no les traje respuestas, ni consejos, ni sugerencias, ni mis queridas ficciones; hoy les dejo mis reflexiones e  interrogaciones, y esta página de viejas fotografías: ww.shorpy.com/colorized-photos.
Besos para todos.

sábado, 7 de abril de 2012

MUERTE Y LAS 4 "R"

Hoy voy a pisarle el terreno a Martina, nuestra ecologista de pro.

En días cómo estos de muertes y resurrecciones, vamos a hacer un poco de propaganda a una casa funeraria algo especial.

Se trata de unirle a lo de las tres R (reducir, reutilizar y reciclar) una cuarta, la de reencarnarse.

Y para no dejarlo en manos de la creencia individual, esta funeraria lo fuerza un poquito. Veamos.

Los de la funeraria te dan esta urna. Se trata de un urna en forma de tiesto, echa a base de turba y fibra de coco y con una envoltura de papel degradable.



Le quitas la funda y escribes los datos del muerto.



Te rellenan el interior de la urna con las cenizas del muerto. Le metes dentro del muerto la semilla del árbol que corresponda.



Y a plantar la urna con su muertito dentro.



Así con el tiempo podrás decir a los descendientes, mira hijo, te presento a tu abuelo. Y el niño ojiplático no dejará de mirar a la madre y al pino pensando quien de los tres se habrá vuelto loco: él mismo, la madre o el pino.

Tampoco entenderá el vecino porque te pones como una bestia cada vez que su perro levanta la patita junto al pino.

Feliz sábado, sabadete... se me comporten. Y sobre todo FELIZ PASCUA FLORIDA
Saturnino.

domingo, 1 de abril de 2012

S.N.O. Servicio Nacional Obligatorio

Muy buenas a todos y a todas, a estos pensamientos escritos, mitad reflexión, mitad divagación. Esta semana, añado toques pintorescos de audacia mental ( también vale sustituir audacia por empanada ) y de mentalidad patriótica, porqué no.

Las personas, al crecer físicamente, también suelen crecer mentalmente, aunque no siempre es el caso. En mi caso personal, siempre me interesó la política, de uno u otro modo. La nacional, particularmente. Y no hablo de sesudos estudios políticos, ni amplios conocimientos de autores de libros de economía. Hablo del bienestar de la gente. Del pan de cada día. De la posibilidad de tener un futuro semidigno y una descendencia con tus mismas posibilidades y derechos, siempre aspirando a más, para el/ella y quienes los rodean. Creo que un pensamiento que debería considerarse normal y lógico. ¿ no ?

A día de hoy, Año del Señor 2.012 Crisis Made in Spain, tenemos un problemón serio. Los últimos 15 años de política nacional, cosa que se ve clara a día de hoy, nos han demostrado que la veleta que debería haber orientado España hacía un futuro próspero estaba más perdida que el Pulpo Paul en un restaurante holandés. Sencillamente, nos hemos perdido y vamos a peor.

Sorprenden ( risas ) declaraciones de nuestros gobernantes, cuando dicen una y otra vez que el mayor problema de nuestro país es nuestra deuda. Error. Clamoroso. Nuestro mayor problema es el hambre. Nuestra gente se muere de hambre, 1 de Abril del corriente. Están en el comedor de Cáritas, con suerte. Nuestra gente está en la calle. Tanto literalmente por deshaucios de mierda, como en manifestaciones allá donde mires, como en el paro, favorecido por esa auténtica puta mierda de reforma laboral, con perdón ( o sin el ), que es el mayor falo gigante anal que nos han metido a todos los trabajadores, actuales y venideros, que jamás hallamos visto, al menos los de 40/50 años para abajo. Así de claro, así de triste y así de real. Para que ganen los de siempre. Pon tu mismo sus “ocupaciones laborales”. Pon tu mismo su sector empresarial.

Mi reflexión personal, estando las cosas como están, es la siguiente. Te invito a...


       S.N.O. SERVICIO NACIONAL OBLIGATORIO    


En un país roto y agonizante, miles y miles de familias sin recurso alguno, media juventud ( y no tan juventud ) drogada y sin salida alguna, urge que el gobierno, urge que Don Mariano Rajoy, haga algo de una puta vez por los españoles. Me refiero a algo más que expoliar sus derechos, subirle todo tipo de impuestos y anular el futuro de media España para décadas. Y todo ello, para ( es posible ) ¿ sanear nuestra deuda ?. Urge una política de empleo real, que no la hay. Cero patatero, ¿ les suena ?

Como, por lo visto, nadie tiene una solución mínimamente creíble, os propongo esta, a ver que opináis. Hace unos cuantos años que ( por fin ) pasó a la historia el servicio militar obligatorio, más conocido como mili, o puta mili ( no confundir con esa maravillosa revista de humor ). Su objetivo variaba, según con quien lo hablaras, o en función de si estaban en el ajo ( militares/políticos ) o no, pero digamos que nuestro país requería a varones jóvenes y a féminas en los últimos años, cosa que alegró un montón a tropa y mandos, para tener unas mínimas nociones de que hacer en caso de que España sea atacada ( ¿? ) y para realizar tareas de mantenimiento de cuarteles, vehículos, logística y cosas varias cuasi gratuitamente. Más info, en otro post, blog, Wikipedia, etc.

El caso es que hay tres cosas que sobran en España. Y no, no son Gran Hermano, Sálvame y Risto Mejide. Que también. Son políticos, funcionarios y militares. Admito la repetición. Digamos que eliminamos de un plumazo, previo estudio público y serio, unos 10.000 sueldos. Y ahora digamos que creamos una especie de mili, con un número inicial objetivo de 30.000 personas. Los 10.000 “despedidos” anteriores, tendrían preferencia para ocupar una de esas nuevas plazas.

¿ Objetivo del S.N.O. ? Que el pueblo español tenga un número constante de mano de obra pública, de entre 18 a 35 años, con horario de trabajo y horario de estudio, con varios objetivos. Mejora general del país. Pequeña obra pública urgente, allá donde sea requerido y necesario. Tenemos nuestros bosques y pueblos abandonados, espacios públicos verdes desaprovechados o mal cuidados. Se impartiría educación complementaria en temas como riesgos laborales, concienciación ecológica y reciclaje, teórica y práctica. Educación al volante. Conocimientos básicos de cocina, tareas domésticas y primeros auxílios. Apoyo a organizaciones sin ánimo de lucro variadas. Ayuda a los abandonados, sin techo, ancianos, extranjeros. Educación general para el amor hacia plantas y animales. Todo esto, como objetivos básicos e ineludibles.

Y todo ello, con un sueldo a estipular, que podría ser el S.M.I. ( que urge subir y YA ) por ejemplo. La duración de este S.N.O. sería de, al menos,  un año. Prorrogable si el individuo ha destacado por su eficacia, educación, capacidad de trabajo y saber estar, y si las dos partes están de acuerdo. Este servicio debería ser incluido en los Currículum Vitae y dar una clara información del tipo de persona/trabajador a emplear.

Conozco varios pros y algunos contras acerca de la implantación de esta idea. Ahora quiero saber los tuyos y tu opinión acerca de la idea. ¿ te atreves ?

Este ha sido mi post de hoy, y así te lo he contado. Besos y Abrazos, Siempre.


PLANETA POL ( Antes @ElTioPol en tu Twitter )