viernes, 21 de noviembre de 2008

LA PUERTA DE MI INCONSCIENTE

Qué loca esta Venus... hace un par de noches me la encuentro, ¡a las 4 de la mañana!, ¿qué haces?, aquí bailando salsa, ¿quéééé?, ven corre ven, ¡quitaaaa! que yo bailar noooo... No sé que hizo me dio dos giros, que desde entonces no sé ni dónde estoy ni en que día vivo. Me dejo completamente desorbitado, con lo cuerdo que suelo vivir yo siempre.


Bueno al cuento...

Hace un tiempo íbamos en el coche mi mujer, mi hijo quinceañero (¡¡¡vaaaaaaa, que fue broma, que no me lo comí!!!) y yo.
Íbamos por una carretera de montaña bastante angosta.
Locura de las locuras, iba conduciendo mi hijo. No sé pero no me parece normal que un chaval de quince años lleve el coche. Él no sabe conducir. Por supuesto no tiene carnet de conducir a esa edad. Encima en esa carretera de montaña. No me parece normal, ya me digo.
Pero a lo hecho pecho. El caso es que íbamos en la carretera. Encima conducía mal. Mi mujer y yo estabamos de los nervios. ¡Ten cuidado! ¡ehhh que te sales! ¡anda, para y deja a mamá que lo lleve ella! ¡cuidado, que viene una curva! ¡que te salessssssssssss! ¡cuidado, que viene uno de frente! ¡ehhh que le has dado! ¡anda, para! ¡viste, casi lo sacas de la carretera!...
No sé cuanto tiempo estuvimos así, pero al final pasó lo que tuvo que pasar. Con un coche que venía de frente, zassssssss, un choque casi frontal terrible. Tanto el otro como nosotros volcamos. Encima, por si era poco, llegaron varios coches que no pudieron evitarnos y también chocaron contra nosotros. En segundos el panorama era catastrófico de montonera de hierros de chatarrería, gritos, heridos más o menos graves y no sabía en esos momentos si algún muerto.
No recuerdo bien lo que pasó después, sería del golpe o de la situación.
Sí recuerdo a mi mujer y a mi en estado de nervios esperando en la sala del hospital a que nos dieran noticias de la situación en como estaba mi hijo.
Al fin salió un doctor... no sé si es mejor tener noticias sean o malas o la espera de una noticia que no llega.
El doctor salió con una cara de felicidad, de alegría, que nos dejó completamente sorprendidos, no venía a cuento ese gesto.
Se nos acercó directamente a nosotros con un bebé recién nacido entre manos, incluso todavía sucio, recién salido del útero de la madre.
No entendíamos nada. Claramente el doctor se había confundido de familiares. Aún así se dirigia una y otra vez a nosotros. Perdone, pero este bebé, ¿quién es? ¿No lo reconocen? Pues no, oiga, nosotros estamos aquí esperando...
En ese momento a la par caímos en quién era... nos fijamos en las manchas de color café en la piel del muchacho: en el costado, en el muslo, en la pierna... ¡era nuestro hijo recién nacido!
Es increible. Imposible. Pero es él.
Más increible sabiendo que las manchas de la piel no son de mi hijo quinceañero, sino de mi hija pequeña (bueno no tan pequeña, de diez años).

... y me desperté.
Por supuesto no salía de mi asombro. Vaya sueñecito. Ni idea de lo que significará, pero más de un símbolo tiene que tener.
Yo, que llevo años sin recordar un solo sueño. Me levanté y tomé algún apunte, para no olvidarlo.

A la mañana siguiente (osease, ayer) se lo conté en el trabajo a "pepitogrillo" y me dio esta explicación:
Vivo un problema con mi hijo. No vivo ese problema con mi hija, que no iba en el coche.
He decidido ya, ante esos problemas con el hijo, que sea el quien dirija sus propias historias, que sea el quien tome las riendas, que hago lo que quiera, pero que eso me tiene asustado, no paro de ver peligros. Sustos que paso con mi mujer (iba en el coche) e incluso provocando cierto conflicto entre nosotros dos (no recuerdo bien si entre nosotros nos echabamos en cara que porque dejábamos conducir al niño).
El echo es que le dejamos "conducir", con el miedo, el presentimiento, la espera o la esperanza, de que se de el "gran tortazo", de que le vaya mal... A ver si tras ello aprende, vuelve a empezar de nuevo, vuelve a sus cabales, vuelve a ser como antes, "vuelve a nacer"...
y vuelve a ser como antes, un encanto, un encanto como es ahora su hermana.


¡Qué les pareció! Yo sigo impactado. Por el sueño y por la interpretación.

Feliz sábado, sabadete... se me comort...

¡¡¡¡Uyyyyyyy pero si hoy es viernes!!!!!! Venus!!!!! la culpa es tuya!!!!!! tuya y del chachacha...

SATURNINO

5 comentarios:

miguel angel dijo...

esta claro, la interpretacion del sueño est clarisima saturnino, vete de casa ahora mismo que no pintas nada, primero el chico el que pilla el coche y por si acaso la mujer, lo dicho largate cuanto antes que rapido la pequeña coge años y ya veras, yo por si acaso me se la direccion de algunas residencias de ancianos buenisimas, con internet y todo y unas ancianas filipinas que no veas,
y yo que la otra noche soñando me acoste con la directora medica, madre mia, menos mal que esta para ello, que el subsconciente es subsconciente pero tonto no es
venga, seguimos en la brecha
muaks

SOL dijo...

a caramba satur, que sueños los tuyos, de las interpretaciones me anoto en la del migue jajajajajjaja!!!! el migue te dará la direeción de su club, la residencia de ancianos jaajajajjaja!!! sabes que impresiona, que recordaras todo el sueño, si a penas uno despierta zasssssss desaparece!!!
Bechos y abachos a mi sistema!!!!

xavi dijo...

Saturnino y tienes esos sueños a esas horas? Pues como para dejarte el coche si tienes esos sueños.
Muy bueno, un fuerte abrazo de MERCURIO.

manoli dijo...

Si bebes no conduzcas,por dios por dios por dios....



VENUS

Luna dijo...

Nada saturnino majo, dejemos los sueños a parte de la realidad que como bien dijo Calderon de la barca, la vida es sueño y los sueños , sueños son. Ale , todos a dormir